DOSTOIEVSKI. IDEOLOGÍA, PASIÓN Y FE

Por: Vicente E. Guerrero B. (*)

 

Fedor Mijailovichi Dostoievski, el segundo de los siete hijos de Mijail Dostoievski y Maria Fiodorovna Nechayeva, nace en MOSCU el 11 de noviembre de 1821, muere en SAN PETERSBURGO el 9 de febrero de 1881.

 

           Considerado como uno de los escritores fundamentales de Occidente, su literatura explora la psicología humana, vive profundamente el conflicto político y social de su tiempo, de profunda fe religiosa, refleja en sus personajes las contradicciones y los grandes sentimientos del alma humana. Su propia vida turbulenta le fue útil para reflejar en sus obras las luces y las sombras del ser humano. Marcado a fuego por el drama de su propia vida, su adicción al juego, su paso por la cárcel, la epilepsia, las turbulentas historias de amor que vivió, su conflicto ideológico político-religioso, sobre todo la contradicción entre la ética y moral y las limitaciones del ser humano, lo lleva a reflexionar en sus obras sobre la fe, la razón y la justicia, su vida es una lucha en la búsqueda de sí mismo.

 

           En sus escritos desarrolla una profunda crítica de la vida rusa, muestra la tragedia de las capas sociales en el régimen de autocracia y explotación de su época, reflejados en:  Pobres gentes, Ofendidos y humillados, Los Hermanos Karamazov, donde apreciamos su concepción humanista que lo ubica como uno de los primeros en desarrollar la literatura social realista. La concepción humanista y su búsqueda del sentido de la vida, la libertad, la responsabilidad del hombre frente a Dios, la idea del bien y el mal, la pasión y el deber, el raciocinio y la moral, están presentes en toda su obra. Para Dostoievski la libertad del individuo no solo es fuente del bien sino también del mal, plantea el ideal de una humanidad divina porque de otro modo todo estaría permitido y la sociedad se sumiría en un caos, su visión es cruda, pero anima a tener fe y sentir esperanzas.

 

               El verdadero profeta del siglo XIX fue Dostoievski lo expreso ALBERT CAMUS, junto a ALEKSANDR PUSHKIN, LEV NIKOLÁIEVICH TOLSTOI, IVAN TURGUÉNEV y ANTON CHÉJOV, marcó un antes y un después en la literatura rusa y en la universal

 

           Forjo un estilo en la literatura influenciada por su epilepsia, pasional, descriptiva, donde mínimos detalles se describen en una magistral prosa, es un hombre que se lanza a la aventura de ser fiel a sí mismo y lo refleja en toda su obra.

 

              Las vivencias familiares marcaron su personalidad y su obra literaria, padre alcohólico, despótico, autoritario, médico de profesión, muere asesinado por sus propios siervos, hecho que lo afecto profundamente. Su madre sobre protectora fallece de tuberculosis en su plena juventud, enviado junto a su hermano Mijail a la Escuela de Ingenieros Militares de San Petersburgo donde se recibe de ingeniero, es allí donde se inicia en la pasión por la literatura abandonando vida militar.

 

               Profesó el culto a Honore de Balzac, admiraba a FRIEDRICH SCHILLER, influenciado por una variedad de CHÉJOV, marcó filósofos y autores como Aleksandr Puskhkin, Nicolai Gogol, San Agustín, William Shakespeare, Miguel de Cervantes, Walter Scott, Charles Dikens, Mijail Lermontov, Víctor Hugo, Voltaire, Platón, Kant, Hegel, Edgard Allan Poe, George Sand, Lord Byron, E.T. A. Hoffman, Vladimir Soloviov, entre otros. Su obra tiene gran influencia en Albert Camus, Jean Paul Sartre, Andre Malraux, Antón Chéjov, Mijail Bulgákov, Alejandro Solzhenitsyn, Friedrich Nietzsche.

       Recibió los influjos de las pasiones políticas de su época y se adhiere a los socialistas utópicos Fourier, Owens, San Simón.  Profesa el paneslavismo. Forma parte del Círculo Literario Liberal Petrashevsky, ingresa a los movimientos utópicos nihilistas que buscaban la libertad del hombre. Es arrestado y encarcelado en abril de 1849 en la fortaleza de San Pedro y San Pablo, condenado a muerte. En minutos previos a la ejecución, ya en el patíbulo su condena a muerte fue conmutada por cinco años de prisión en Siberia. A los pocos años de su liberación se convierte al cristianismo y en agudo crítico del nihilismo.

        

           Jorge Luis Borges escribe en el prólogo de LOS DEMONIOS, colección Biblioteca personal, editorial Sudamericana, “… Leer un libro de Dostoievski es penetrar en una gran ciudad que ignoramos o en la sombra de una batalla…no debe ser juzgado por una página sino por la suma de páginas que componen el libro…”

 

 

MEMORIAS DE LA CASA DE LOS MUERTOS (1862)

 

Dependiendo de las editoriales la encontramos como “Memorias de la casa muerta” o “El sepulcro de los vivos”, en ella relata las vivencias de su paso por la cárcel, crítica política y social y su desesperación, “., aquello era un infierno.”  Expone la falta de libertad, la soledad del hombre y describe magistralmente las imágenes psicológicas de aquellos con quienes tuvo que convivir.     En “La casa de los muertos” están representados todos los crímenes que lo lleva a preguntarse “¿Dónde estaban la bondad natural y la razón del hombre?”. Pero también se sorprende que a veces se imponía el bien y deduce que ello esta “. en los resortes morales, en el espíritu, en la religión…”, ve también que en aquel infierno hay seres de extraordinarias dotes naturales. Pudo sentir que si a aquellos hombres se les quita la dura corteza que los cubre se descubren valores insospechados. De su experiencia en el presidio le confesaba a su amigo Vsiévolodloviov: “¡Oh! Para mí fue una gran dicha Siberia y el penal… Únicamente allí he vivido una vida sana y feliz, allí me comprendí a mí mismo, amigo mío.    Comprendí a Cristo…Comprendí al hombre ruso y sentí que yo también era ruso, que era uno de los del pueblo ruso, Entonces me vinieron al espíritu las mejores ideas, que ahora no hacen más que volver otra vez, y con menos claridad…”.  Dostoievski nunca lamentó su suerte ni sus sufrimientos ni se creyó mártir.

 

          Como los retratistas Dostoievsky busca definir la fisonomía, el instante en que el sujeto se parece más a sí mismo cuando su personalidad se manifiesta, en la Casa Muerta no retrata sus vivencias sino el carácter de las personas que lo rodeaban.

            En el penal se produjo en Dostoievski su profundo cambio ideológico, se forjó su idea moral fundados en la honestidad personal, en la resignación religiosa y en el amor al prójimo.

 

LOS DEMONIOS-

 

    Conocida como “Los endemoniados”, publicada en sus inicios por la revista “El mensajero ruso”. Basada en un crimen perpetrado en Moscú en 1869 siguiendo órdenes del nihilista NESCHAYEV, discípulo de BAKUNIN, recurso para elaborar la trama de la novela considerada una de las grandes obras maestras de DOSTOIESVKI junto a “Los hermanos Karamazov”. Dos obras que Influyen profundamente en ALBERT CAMUS por su contenido ideológico, teológico y ético, en la construcción de su obra “El hombre rebelde”.

 

        Obra compleja y controversial, explora los entresijos de la psicología humana, la mentalidad revolucionaria y el nihilismo. Sus personajes son jóvenes que asumen un papel revolucionario. La descripción de sus protagonistas:  unos cínicos, otros asociales, crueles, descreídos de la sociedad de su época que intentan llevar a cabo acciones reformistas socavando la sociedad, capaces de heroicidades, pero también de grandes villanías, conforman una trama de violencias, traiciones y asesinatos, describe   lo mejor y lo peor del alma humana, y además vemos desfilar   imágenes de humanidad y de infamia.

 

              La tesis fundamental es el “nihilismo”, que lo conduce a Dostoievski a preguntarse: “¿no será lo más profundamente verdadero que el “nihilismo” ha aparecido aquí porque todos somos nihilistas? “… no habían venido de ninguna parte, sino que estuvieron siempre con nosotros, en nosotros y junto a nosotros…”, y se rebela contra él y predice que acabará con lo más sagrado de Rusia y advierte el peligro que significa el ateísmo.

 

                  Los demonios es también una respuesta a la novela de TURGUÉNIEV,

 “Padres e hijos” novela de una gran ambigüedad política, Dostoievski rompe con el liberalismo de su generación que la acusa de haber dado la espalda a la Rusia y engendrado la generación de terroristas.

 

 

                  Toma la historia de SERGUÉI NECHÁIEV (1847.1882) que protagoniza una de las carreras escalofriantes del populismo ruso. Bakunin que lo había protegido renegó de su amistad cuando Necháiev publica el “Catecismo revolucionario” que manifiesta “el revolucionario es un hombre perdido. No tiene intereses propios, ni causas, ni sentimientos, ni hábitos, ni propiedades; no tiene ni siquiera un nombre. Todo en él está absorbido por un único y exclusivo interés, por un sólo pensamiento, por una sola pasión: la revolución” esta definición es uno de los argumentos que desarrolla en “Los demonios”, la otra lectura argumental está en el planteo ético- moral y religioso que lo desarrolla en toda la obra, en especial en el capítulo “las confesiones de Stavroguin”.

 

                     En las ediciones rusas no se incluye este capítulo que fue eliminado por el editor de Dostoievski, porque relataba la violación de una niña por parte de un revolucionario, que la conduce al suicidio, En este capítulo el diálogo entre el sacerdote Tijón y Stavroguin es parte del concepto ético religioso y de las grandes controversias entre la fe y el ateísmo, “el ateísmo radical es más respetable que la indiferencia mundana… Un ateo perfecto, dígase lo que se diga, se encuentra de todos modos en el penúltimo escalón superior de la fe perfectísima (dé o no el último paso para alcanzarla), mientras que el indiferente no tiene ya ninguna fe, aparte de un miedo insano…”

 

LOS HERMANOS KARAMASOV

             

                Escrita entre los años 1879-80, su última novela, Dostoievski fallece en 1881, en ella el autor busca sintetizar todo su pensamiento existencial, apareció publicada en fascículos en “El mensajero ruso”.  Ambientada en la Rusia del siglo XIX su trama es un debate ético religioso donde sus protagonistas envueltos en conflictos entre el libre albedrío y la moralidad se sumergen en el drama espiritual de las luchas entre la fe, la duda, el juicio y la razón alrededor del tema del parricidio sobre el cual transcurre el relato. Se la considera una novela de carácter filosófico y psicológico y una de las más importantes de la literatura universal.

 

           La religión y la filosofía, sobre todo la influencia del filósofo ruso   NIKOLAI FEDOROV está presente en toda la novela, la redención y resurrección del ser humano como parte la unión de la raza humana en una familia universal. En el relato los hermanos no logran la redención, participan del   asesinato del padre que significa la completa desunión de la familia, es una imagen simbólica de la desunión de la humanidad para Dostoievski.

 

                  La muerte de su hijo de tres años ALEKESEY (ALIOSHA), tragedia que los devasta, lo induce a crear el personaje del seminarista ALIOSHA como el héroe de la novela dotándolo de todas las cualidades que admiraba.

 

            La historia surge de una experiencia personal ocurrida en la cárcel siberiana, allí conoció a un joven llamado Ilinski condenado por un crimen no cometido, había sido acusado de asesinar a su padre. La influencia de este recuerdo es la trama del relato-

 

                 En toda la novela se aprecia, se percibe, una búsqueda del conflicto moral, demostrar las cuestiones morales, la enfermedad moral, porque creía que si se tomaba conciencia de ello podría ser posible curarse. La novela gira en torno a la perversa relación entre el padre y los hijos hasta que es asesinado y uno de ellos (Dimitri) declarado culpable y condenado

 

                      Los hermanos Karamásov tiene muchas lecturas y el lector a medida que recorre la obra elige aquella que su estado espiritual lo cautiva o lo identifica con el personaje o el relator (Dostoievski).

 

                      Uno de los capítulos que no ha perdido vigencia a través del tiempo es “el gran inquisidor”, libro 5, capitulo V.  donde se desarrolla el planteo ético moral sobre el poder.

 

                       El Cardenal Gran Inquisidor camina entre el pueblo y observa a un hombre con una dulce sonrisa de infinita compasión y la muchedumbre arrastrada por una fuerza invencible se dirige hacia Él, pareciera que en su corazón arde el sol del amor, de sus ojos fluyen los rayos de la luz, de la fuerza, de la ilustración derramándose sobre los hombres, Él los bendice. ¡Hosanna!, ¡es Él! En el atrio de la iglesia un féretro con una niña, una muchedumbre grita a una mujer doblada en llanto sobre ella: ¡Él resucitará a tu hija! 

 

            Él la mira con compasión y sus labios pronuncian una vez más, suavemente: “Talitha kumi – levántate doncella-” y la niña se levanta y tiende sus brazos.  El Gran Inquisidor observa la escena, lo ha visto todo y manda a su guardia que lo detengan, el pueblo acostumbrado a obedecer temblando, pueblo sometido, abre el espacio y se produce el arresto. Él bendice al pueblo y se aleja rodeado por los guardias hasta las mazmorras del Santo Oficio. Esa noche lo visita el Gran Inquisidor y le pregunta ¿Eres tú?, ¿Tú?, pero Él no contesta. Ante el silencio vuelve a preguntar ¿tú has venido a estorbarnos y lo sabes?, continúa expresando “no sé quién eres ni quiero saberlo, pero mañana te condenare y te haré quemar en la hoguera como el más vil de los herejes, el mismo pueblo que hoy te ha besado se lanzara a avivar el fuego”   

 

         Continúa un largo monólogo teológico reclamando el derecho a revelar algunos de los misterios del mundo del cuál viene.  El Gran Inquisidor  ante el silencio de su prisionero se responde a sí mismo diciendo que no tiene derecho hacerlo   porque atentará contra la fe y la libertad que defendiste en tu paso sobre la tierra,  durante quince siglos luchamos por ella,  pero  hoy no son libres por completo porque ellos depositaron su libertad  sumisamente a nuestros pies, pero esto lo hemos hecho nosotros,  nuevamente el silencio,  y continúa con otra   pregunta: ¿era esto lo que deseabas, era ésta la libertad?, – de ningún modo -, nos concediste el derecho de atar y desatar ¿Por qué has venido a estorbarnos?

           

                El hombre continuaba   encerrado en su silencio y el Cardenal prosigue el interrogatorio recordando las “tentaciones del desierto”: el gran espíritu habló contigo en el desierto y “te tentó” con tres terribles ofrecimientos. El terrible e inteligente espíritu con sólo tres palabras, no era un espíritu humano, sus tres preguntas a quince siglos vemos que todo se halla en esas tres preguntas que se sintetizan en EL MILAGRO, EL MISTERIO y el PODER.  El cardenal continúa con su discurso: El poder, el milagro y el misterio, tres grandes poderes que Tú rechazaste, fuerzas que cautivan y cautivaron en quince siglos, tres fuerzas que pueden vencer y cautivar la conciencia de hijos de la tierra, las rechazaste dando el ejemplo. Pero nosotros rectificamos tu obra y la hemos basado en el “milagro”, “el misterio” y “la autoridad”. Les permitimos pecar, pero con nuestra autoridad, los hombres se han puesto nuevamente contentos de ser conducidos como rebaño, no se todavía con quién estoy hablando, pero ya lo sabes, no estamos contigo, estamos con él, con ese terrible espíritu, ¡es nuestro secreto! Aceptamos la espada del Cesar y nos declaramos reyes de la tierra, reyes únicos, aunque no hemos logrado completar la obra, la tierra aún sufrirá mucho, alcanzaremos nuestro objetivo y seremos Césares, entonces pensaremos en la libertad del hombre de toda la tierra.

 ¿Porque rechazaste la espada del César?, si la hubieras aceptado hubieras podido dar al hombre cuanto busca sobre esta tierra, y los hombres comprenderían lo que significa subordinarse una vez y para siempre. Todos serían felices, excepto los dirigentes, solo nosotros depositarios del secreto, sólo nosotros seríamos desdichados, con el secreto con el que los cautivamos prometiendo el cielo y la vida eterna. Dicen que TÚ regresaras y vencerás, que vendrás con tus elegidos, orgullosos y fuertes, con el “cáliz del misterio” en sus manos y nosotros que hemos tomado la carga del pecado para la felicidad de los hombres, nos pondremos ante Ti y diremos ¡júzganos si te atreves y puedes!, debes ya saber que no te temo. Has de saber que he estado en el desierto, pero abrí los ojos y me adherí al puñado de los que rectificaban la obra tuya, se establecerá nuestro reino. Te lo repito, mañana mismo verás al obediente rebaño precipitarse a la primera señal mía, atizaran las llamas de tu hoguera, en la que te quemaremos por haber venido a estorbarnos. Pues si ha habido alguien que ha merecido nuestra hoguera más que nadie eres TÚ, ¡mañana te quemaré!

 

           Páginas de terrible actualidad, Cristo nuevamente crucificado, de una vigencia que preocupa porque las mismas dudas, el mismo conflicto del alma, de la concepción del humanismo, de la dignidad y la condición humana están presente.  En este texto podemos encontrar la palabra que representa nuestro drama interior, nuestra inquietud o la palabra que necesitamos para enfrentar la incertidumbre y el conflicto ético-moral en el cual se desenvuelve este siglo. Hoy como como ayer DOSTOIEVSKI está presente.

 

BIBLIOGRAFÍA

 

DOSTOIEVSKI, F M. Obras completas. Barcelona, editorial Vergara, 1969-                       Edición en castellano dirigida y prologada por Augusto Vidal (ex profesor de la Universidad de Moscú), con un estudio preliminar de José Luis L.         Aranguren.

 

(*) Vicente E. Guerrero B. 

vgbernabey@gmail.com

27 de marzo del 2022