Glavlit y periodismo libre

Por: Franco Vallejos Torres (*)

Hoy 7 de junio se celebra el día del periodista gracias a la formación de “La gaceta de Buenos Aires’’, primer periódico fundado por Mariano Moreno en 1939. Su fundación fue necesaria para anunciar los actos oficiales y las noticias tanto interiores como exteriores. Hoy es el día de la libertad de prensa, de libertad de expresión, hoy es el día de la libertad de pensamiento. “La libertad de expresión es decir lo que la gente no quiere oír’’ decía George Orwell, frase que utilizo particularmente en mi programa de radio porque a eso nos dedicamos, a decir lo que la gente no quiere escuchar. A lo largo del siglo XX el mundo fue víctima de muchos ataques a la prensa por parte los gobiernos autoritarios socialistas, quienes modificaban noticias e inventaban eventos para el control de la población mediante el miedo (¿te suena algo parecido?) y la incertidumbre que llevaba la 2da guerra mundial. El Glavlit fue un mecanismo soviético para controlar todo tipo de material informativo o artístico que resultara ‘’peligroso’’ para la sociedad soviet. La censura se realizaba de dos maneras principales.

La protección de los secretos estatales eran manejados por la Administración Principal para la Salvaguarda de los Secretos de Estado en la Prensa (más conocida por su sigloide Glavlit), la cual era la responsable de censurar cualquier intento de publicación o transmisión de secretos sensibles.

La censura, de acuerdo a los lineamientos ideológicos y políticos impuestos por el Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS), fue implementada a través de varios departamentos estatales especializados, a saber:

Goskomizdat censuraba todo lo relativo a material impreso: ficción, poesía, etc.

Goskinó, a cargo del control de la cinematografía.

Gosteleradio, a cargo de las emisiones o transmisiones radiales y televisivas.

El Primer Departamento (en varias agencias e instituciones, como el Comité Estatal de Estadísticas (Goskomstat), era responsable de asegurarse de que los secretos estatales y la información sensible sólo alcanzasen las pocas manos autorizadas.

Absolutamente todos los medios dentro de la Unión Soviética estaban estrictamente controlados por el Estado, ya se tratase de la radio, la televisión, libros, revistas y periódicos. Esto se lograba mediante la exclusiva propiedad estatal de todas las instalaciones dedicadas a la producción, por lo que necesariamente sus miembros debían ser empleados del Estado. Esto se extendía también hacia las bellas artes, incluyendo el teatro, la ópera y el ballet. Los conciertos de música y las exhibiciones de arte sólo podían realizarse en lugares controlados y previamente autorizados por el Estado.

Tan lejos no estamos de este tipo de actos en contra la libertad de pensamiento, actualmente el Estado argentino se encarga de construir una bajada de línea por lo que considere un mensaje de odio o discriminatorio, e inclusive un sector de la sociedad ruega a llantos que varios programas se censuren simplemente porque no les gusta lo que dice o informa. Este fascismo que resulta tan dañino para la sociedad se encarga de censurar a aquellos que no se ajustan a un relato ideologizado que busca  privilegios y dadivas estatales para satisfacer sus ansias de revolución (o que crea que la está realizando).

Nuestra función como defensores de la libre comunicación es la de seguir dando la batalla y, en términos más criollos, hablar como se nos canta, decir lo que se nos canta y sobre todo, evitar que censuren nuestra forma de hablar como por ejemplo: no ser inclusivo.

El liberal deben tomar las riendas de la situación y tratar de copar los medios de comunicación ya sea en redes sociales, una AM/FM o simplemente escribiendo una nota para el diario de tu ciudad. Hoy todos tenemos la posibilidad de competir y colaborar en la discusión de ideas entre liberales vs socialista, libertarios vs anarco-comunistas, etc. Todo lo que deben hacer es utilizar su libertad de expresión y explotarla y llevarla a otros niveles, y quizás así, podemos tener un poco más de espacio. Le envió mi apoyo a todo aquel periodista y felicito a los defensores de la prensa libre.

Un simple comunicador.

(*) Franco Vallejos Torres

Empleado de comercio exterior y Conductor de radio

Celular: +54 9 2966 27-4954

E-mail: franco.vallejostorres9@gmail.com

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