Libertad individual: la playa de la vergüenza

Por Dylan Esquivel Brest (*)

Hace pocos días las imágenes de las costas argentinas invadieron todos los canales de noticias y diarios, tanto por un operativo policial sin precedentes como por la impactante imagen de un gran grupo de personas que no respetaban las medidas sanitarias.

Las imágenes impactaron en la sociedad de manera casi instantánea. Los defensores del gobierno de Alberto Fernández arremetieron contra la juventud de una manera totalmente  violenta, los medios exponían a los jóvenes que se divertían en la costa Argentina y los ponían al nivel de un terrorista, sin dudas un episodio muy particular.

Del otro lado aparecía la voz “racional” apoyada principalmente en algunos sectores opositores de Juntos por el Cambio y en el bloque liberal sin representación política. Estos últimos arremetieron contra el gobierno de forma directa, le recordaron el velorio de Maradona, las marchas por la legalización del aborto y varios puntos más. Ahora la defensa liberal también expuso el concepto “Libertad y responsabilidad individual”, sin dudas algo más que interesante para nuestro sector.

Pero ahora debemos preguntarnos, la sociedad Argentina, ¿está preparada para asumir la responsabilidad? En mi opinión, NO. Ahora es el punto en el que muy probablemente choque con usted lector, pero daré algunos de los puntos por los cuales creo que no estamos preparados para afrontar esta lucha.

Para empezar podemos retornar justamente al día en el que se realiza el velorio de Diego Armando Maradona; la sociedad Argentina parecía dejar toda división política, social y futbolística por el fallecimiento del astro. Lo que debía de ser un día más que memorable y único para nuestra sociedad, terminó siendo un error garrafal; las filas colapsaron, el distanciamiento se quebró y hasta tomaron partes de la Casa Rosada en el clímax de la situación. Ahora me pregunto, si no somos capaces de mantener la calma en un velorio, ¿podremos hacerlo en una playa? A la luz de los hechos, queda claro que NO; los argentinos hemos tenido posibilidades para mostrar nuestro nivel y capacidad de controlar la situación y solo hemos generado repudio entre nosotros.

El episodio en la costa deja entrever que ni siquiera somos capaces de mantener una cierta distancia, y esto no es un ataque a la juventud que participó solamente, sino que es una crítica hacia nuestras actitudes. Cualquiera podría contagiarse en la costa, y lo haría bajo su responsabilidad (tal como lo expusieron Alan Redmaier y Juan Manuel Redolfi en perspectiva joven, evento que tuve el agrado de moderar). Ahora bien, el problema del Covid es que no solo nos podemos contagiar a nosotros, sino también a terceros y ahí termina nuestra libertad individual, pues comienza la del otro.

Por medio de este artículo busco generar un repensar de nuestras actitudes y posiciones, no solo en lo ideológico sino también en cómo pasamos de la palabra a la acción.

 

(*) Dylan Exequiel Esquivel Brest

Estudiante secundario

Secretario de formación política de Fundación IdeAr

Coordinador en Club de la Libertad

dylanesquivelbrest@gmail.com

+54 9 3624068741