¿Libertad o Cascos?

Por: Ramiro López (*)

¿Qué tendrá que ver uno con otro? En realidad, tiene mucho que ver, aunque a prima facie pareciese que no.

En mi anterior artículo grafiqué un poco cómo probablemente sea el gasto del Estado Provincial de Misiones en un solo aspecto: los lesionados que acuden a un hospital público dependientes de dicho Estado provincial, lo cuál ascendía a un monto aproximado de 99.9 millones de dólares.

¿De dónde sale ese dinero? ¿Del maná divino caído del cielo? No, de los impuestos de las personas, ya sea que vengan de la coparticipación a nivel nacional o de la Agencia Tributaria de Misiones (antes llamada Dirección General de Rentas) con impuestos a nivel Provincial, pero en definitiva de eso, de los bolsillos de los contribuyentes.

Recapitulemos y vamos para atrás… el tema central es ¿por qué a día de hoy podría un liberal defender el uso obligatorio de cascos? Lisa y llanamente porque las consecuencias de que una persona no lo use hoy por hoy lo paga una señora que compra una lata de leche nido al pagar el IVA de su producto, o un muchacho que sueña con ser deportista y se compra su primer par de zapatillas para entrenar.

Esas personas que ni siquiera saben que esa persona usó o no casco a la hora de conducir una motocicleta. Esa persona irresponsable que quería sentir cómo el viento se colaba en su cabello, al tener un siniestro y sufrir un traumatismo cráneo-encefálico, obliga a personas totalmente desconocidas a pagar los platos rotos de sus anhelos.

Depende del estudio que revisemos, pero más o menos se puede aseverar que entre un 65% y un 75% de las lesiones en caso de un siniestro de motos se dan en la cabeza. Una lesión cráneo-encefálica en el mejor de los casos mataría a quién la sufra, pero supongamos que no, te condenaría a pasar el resto de tu vida en una silla de ruedas siendo tu madre quien te ponga pañales pese a que tengas casi 40 años (esto le pasó a una persona cercana a mí y es demasiado triste verlo) o incluso no, pasarías unos dieciocho meses hospitalizado y hasta tres años en rehabilitación. Y todo lo antes enumerado lo pagarán otras personas, si acudes a la salud pública claro está.

¿Sería éticamente válido que defendamos la libertad de ese motociclista pero que no se haga responsable de las consecuencias de sus actos? ¿Sería éticamente válido que castiguemos al resto de la sociedad condenándola a pagar las consecuencias de los actos de una persona? Preguntas difíciles, más para quienes defendemos la libertad individual, pero si no nos desconectamos de la realidad y de la consecuencia de los actos, las preguntas se simplifican bastante, ¿verdad?

Sí, creo que las personas deberían poder no usar casco si no quieren. Pero si y solo si esas personas se hacen cargo de las consecuencias de sus actos de forma exclusiva. Como esto no se verifica con la realidad, siento el deber ético de proteger a las personas que pagarían las consecuencias de esos actos irresponsables.

¿Puede haber una solución a esto? Sin duda, pero esa es una discusión para personas que se especializan en otras cosas, yo sólo soy una persona que sabe de tránsito.

(*) Ramiro López

Máster en Tráfico, Movilidad y Seguridad Vial por la Universidad Camilo José Cela de España