¿Nueva Guerra Fría o enfriar la nueva guerra?

Por Franco Exequiel Romero

Nuevo mes, nuevas apariciones de conflictos sociales en un país potencia que impacta en el resto del mundo, provocando movilizaciones de gran magnitud y de viejos personajes conocidos.

Para las personas que han estado atentas a las noticias desde principio de año, saben que el 2020 no ha empezado de la mejor manera posible, y pensábamos que, era el inicio de algo más grande que se aproximaba. El foco de toda esta problemática está puesto sobre el 45° presidente de los Estado Unido, Donald Trump. Desde que anunció su candidatura para ser elegido como mandatario del poder ejecutivo norteamericano por el partido Republicano en el año 2015, no ha dejado de ser el centro de controversias y críticas hacia él por su “incapacidad para gobernar”, teniendo nada más y nada menos como rival a otra vieja conocida llamada Hillary Clinton representada por el Partido Demócrata, siendo Trump el ganador de las elecciones del año 2016.

Su mandato estuvo cargado de problemas para este presidente tan controversial, que no dejarían de cesar. Empezando con la acusación de la obstrucción de la justicia en relación con la investigación de intromisión electoral rusa en el año 2017, siguiendo por la presentación de cargos políticos por parte de líderes de la oposición, cargos que siguen vigentes hasta hoy, pero este hecho comenzará e irá perdiendo el foco de atención de todos los medios de comunicación en el segundo período de gobierno de Trump, cuando comience la llamada Guerra comercial con China.

Esta supuesta lucha comienza en marzo de 2018, después de que el presidente de los Estados Unidos Donald Trump anunciase la intención de imponer aranceles de 50.000 millones de dólares a los productos chinos bajo el artículo 301 de la Ley de Comercio de 1974, argumentando un historial de «prácticas desleales de comercio», robo de propiedad intelectual y una transferencia forzada de tecnología americana a China.​ En represalia, el gobierno de la República Popular China impuso aranceles a más de 128 productos estadounidenses, incluyendo en particular la soja, una de las principales exportaciones de Estados Unidos a China, cobrando este suceso gran importancia durante todo el año 2019, llevando al presidente anglosajón a adoptar medidas extremas, como la de suspender a empresas telefónicas chinas del sistema operativo Android, aumentando así la disconformidad del país lejano oriental.

A partir de aquí tengamos en mente la frase “para unir a los de adentro, hay que pelearse con los de fuera”, ya que esto cobra un poco de sentido a principios de este año con la muerte del comandante iraní Qasem Soleimani por el ataque de un dron estadounidense, lo que llevó a la decisión de que el presidente iraní Hasán Rohani ataque dos bases norteamericanas instaladas en Iraq, lo que después conllevó a que ambos países se “declaren la guerra”, desembocando así en el inicio de una tercera Guerra Mundial, lo que al parecer fue usado como excusa para calmar las revueltas sociales que asolaban al país oriental, ya que en el mismo, la población venía reclamando desde el año 2019 por el aumento del petróleo crudo y que al estado iraní ya se le hacía imposible mantener a raya.

Luego llega el estallido de la pandemia del Covid-19, convirtiendo a Estados Unidos en un lapso relativamente corto en el país con más muertes y casos positivos confirmados, lo que a mi entender, no es mera casualidad que este virus haya aparecido de la nada, sacando de foco a muchas problemáticas que estaban ocurriendo en ese momento tanto en América como en el viejo continente, y que se haya callado a los profesionales que habían advertido de que esto sucedería, añadiendo las recientes protestas realizadas por la muerte del ciudadano George Floyd a manos de la policía de Minneapolis, desencadenando de forma extrema en saqueo a grandes tiendas y comercios, asimilando de que hay alguien más detrás de estas marchas.

Franco Exequiel Romero. Colaborador de la fundación Club de la Libertad.