Rusia-Ucrania: una disputa sin fin

Por: Sebastián Videla (*)

La escalada armamentística entre Rusia y Ucrania, no parece tener fin. Estos dos países que alguna vez integraron la Unión Soviética, se encuentran cerca de una eventual guerra que puede dejar en serios aprietos a la economía mundial. La voracidad de Kremlin no cesa.

 

 

¿Qué ocurre entre Ucrania y Rusia?

En resumen, podríamos decir que desde la separación de la Unión Soviética, el gobierno antidemocrático de Putin. no se ha detenido en sus esfuerzos de extender su autoridad por todo Asia y alrededores. El gran miedo de Putin es que la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) apriete motores y busque acercarse cada vez más a sus fronteras, y es que desde que los llamados países bálticos (Estonia, Letonia y Lituania) se unieran en 2004 a esta alianza militar, el gobierno ruso ha tratado de tomar riendas en el asunto acrecentando sus esferas de influencia entre sus países vecinos.

Un caso especial pasa con Ucrania y es que desde su independencia, jamás presento intensión alguna de retomar relaciones formales con su par ruso. En 2014 Ucrania expuso formalmente su interés de ser parte de la OTAN – esto tras la invasión de Rusia al país ucraniano en la Crisis de Crimea –, actitud que no cayó bien al gobierno ruso, el cual alega que lo único que busca la Alianza Atlántica es someterlos. Además, cabe aclarar que Ucrania se encuentra con un problema de separatistas prorrusos financiados por el gobierno de Putin para desestabilizar la democracia.

 

 

Posibles Consecuencias

Desde la OTAN prevén aplicar una serie de sanciones económicas al gobierno ruso. Rusia es uno de los países que tiene monopolizado el mercado del petróleo y el gas natural, asimismo es el país que provee de estos minerales a Europa. Desconfío que puedan aplicar sanciones severas al país que si así lo quisiera, podría cortar el sustento de los gaseoductos que son importantes para la supervivencia de los europeos, que encima, tanto el gas como el petróleo se encuentran en precios elevados por la poca producción desde el comienzo de la pandemia.

Una eventual guerra la veo difícil, pero no imposible mientras Kremlin tenga el respaldo de potencias como China o Corea del Norte para el sustento económico y armamentístico en una subida de tensiones con la OTAN. Si la guerra llegara a concretarse, podría implicar una crisis económica mundial ante la posible escasez de petróleo y gas, aunque dudo demasiado de que Europa y Estados Unidos interfieran más que en el suministro de armas para Ucrania.

Hasta el momento, encontramos que las tropas de la OTSC (Organización del Tratado de Seguridad Colectiva, organización militar que maneja Rusia) rodean por norte (Bielorrusia), por este (territorio ruso) y por sur (mar Negro) al país de Europa Oriental, a la espera de órdenes para ejecutar una ofensiva en defensa de los intereses del autocrático gobierno ruso.

(*) Sebastián Videla