Por: Paola Dos Santos
A lo largo de la historia, el debate sobre las decisiones individuales y sus consecuencias ha dividido opiniones. Este tema se torna crucial cuando las elecciones personales terminan repercutiendo negativamente en sociedades enteras, llevándolas incluso al colapso económico debido al intervencionismo estatal. Este intento de controlar la acción humana ha generado altos costos sociales y económicos que han sido asumidos, generación tras generación, por las mismas sociedades afectadas (Hayek, 1944).
Inspirados en Adam Smith y su Teoría de los Sentimientos Morales, Thaler y Sunstein (2008) estudian los problemas de autocontrol y el exceso de confianza en la toma de decisiones humanas. En este contexto recurren también a los aportes de John Maynard Keynes y Vilfredo Pareto, quienes establecieron vínculos tempranos entre economía y psicología (Keynes, 1936; Pareto, 1971). Posterior a estos estudios, en 2017, Richard H. Thaler recibió el Premio Nobel de Economía por su obra Nudge: Improving Decisions about Health, Wealth, and Happiness, en la que integra conceptos psicológicos en la teoría económica para analizar el proceso de toma de decisiones.
El autor desafía la noción tradicional de racionalidad económica, argumentando que nuestras decisiones están sesgadas por preferencias sociales y falta de autocontrol, lo que influye tanto en nuestras economías individuales como en los mercados globales. Según él, muchas personas no son capaces de tomar decisiones económicas racionales que beneficien su bienestar futuro (Thaler & Sunstein, 2008). Esta idea contrasta con la Escuela Austriaca de Economía. Para Ludwig Von Mises, por ejemplo, la acción humana es inherentemente racional y guiada por juicios subjetivos de valor, en contraste con los impulsos reactivos que no reflejan una deliberación consciente (Mises, 1949).
La praxeología, la metodología de estudio de la acción humana propuesta por Von Mises (1949), sostiene que la estructura lógica del pensamiento humano es universal. Pensar implica deliberar sobre futuras acciones y reflexionar sobre decisiones pasadas, un proceso que, según Von Mises, está profundamente ligado a la racionalidad.
¿Racionalidad limitada o libertad de elección?
La tensión entre la visión racionalista de la Escuela Austriaca y la propuesta de racionalidad limitada de Thaler plantea interrogantes importantes. ¿Cómo puede la misma academia que premió a Friedrich Hayek por sus contribuciones al valor subjetivista de la economía libre ahora reconocer la limitada capacidad de los humanos para tomar decisiones racionales? Este cambio refleja, quizás, un retroceso hacia un modelo intervencionista que resurge en el contexto de estrategias políticas de izquierda tras la caída del Muro de Berlín (Hayek, 1976).
Thaler introduce conceptos como la «teoría del empujón» (nudging), diseñada para influir en las decisiones individuales hacia resultados supuestamente beneficiosos. Según esta teoría, las personas tienden a elegir opciones más fáciles, incluso si no son las más adecuadas, debido a limitaciones de tiempo, hábitos o falta de información (Thaler & Sunstein, 2008). Este «paternalismo liberal» sugiere que el Estado puede intervenir de manera sutil, pero efectiva, para guiar las decisiones de las personas hacia resultados deseados.
La línea tenue entre ayuda e imposición
Esta intervención estatal plantea dilemas éticos. ¿Hasta qué punto puede justificarse la coerción, aunque sea «blanda», para proteger a las personas de sus propias decisiones? Ludwig Erhard, arquitecto del «Milagro Alemán», advirtió que utilizar la psicología para mejorar decisiones económicas puede convertirse en un chantaje altruista que amenaza las libertades individuales (Erhard, 1957).
Un ejemplo reciente de este enfoque coercitivo es el uso de visitas personales por parte de agentes tributarios en México y Colombia, diseñadas para «motivar» a los contribuyentes a cumplir con sus obligaciones fiscales. Estas prácticas, presentadas como un deber moral, rara vez abordan el derecho de los ciudadanos a una redistribución justa, evidenciando nuevamente el uso del chantaje altruista para justificar políticas intrusivas (OECD, 2021).
La economía conductual y el eterno dilema de la libertad
La economía del comportamiento ha evolucionado como una herramienta para diseñar políticas públicas que moldeen la toma de decisiones ciudadanas. Sin embargo, este enfoque plantea una pregunta fundamental: ¿pueden otros, también limitados por su racionalidad, tomar mejores decisiones por nosotros? Este dilema recuerda la utopía de Platón en La República, donde idealiza a los reyes filósofos como superiores en todos los aspectos. Sin embargo, incluso el propio Platón reconoce que su visión está lejos de la realidad humana (Platón, 2003).
En el contexto actual, Paraguay y Argentina presentan escenarios contrastantes que ilustran este dilema. En Paraguay, el nuevo gobierno encabezado por Santiago Peña ha puesto como prioridad revitalizar la economía a través de medidas que buscan atraer inversión extranjera y fomentar el crecimiento del sector privado. Sin embargo, el desafío constante reside en mantener un equilibrio entre la intervención estatal necesaria para corregir deficiencias y garantizar la estabilidad, además de la promoción de la libertad económica para incentivar la iniciativa privada. Este balance es crucial para responder a las demandas sociales en un país que enfrenta problemas históricos como la corrupción y el narcotráfico creciente, sumado a la ola de criminalidad en aumento, ligado al poder político de turno y un poder judicial arrodillado ante el mismo. El nepotismo y amiguismo a la orden del día son dilemas ya intolerables para una sociedad hastiada de Estado.
En Argentina, el reciente ascenso de Javier Milei a la presidencia representa un cambio histórico hacia un modelo libertario que busca transformar profundamente la estructura económica del país. Entre sus propuestas más destacadas se encuentra la dolarización de la economía y la reducción drástica del tamaño del Estado, medidas que prometen devolver la estabilidad monetaria, incentivar la inversión y reducir la carga impositiva sobre los ciudadanos. Estas iniciativas han generado expectativas positivas en amplios sectores, que ven en ellas una oportunidad para romper con años de estancamiento económico y avanzar hacia una mayor eficiencia y dinamismo en la economía nacional.
La búsqueda de igualdad mediante la violación de la libertad individual sigue siendo una quimera, un «amor platónico» de los idealistas que promueven el intervencionismo estatal. Al final, el verdadero desafío reside en encontrar un equilibrio entre la libertad de elección y la intervención necesaria para evitar decisiones que puedan perjudicar tanto al individuo como a la sociedad (Berlín, 1969).
REFERENCIAS
Berlin, I. (1969). Four Essays on Liberty. Oxford University Press.
Erhard, L. (1957). Wohlstand für Alle. Econ Verlag.
Hayek, F. A. (1944). The Road to Serfdom. University of Chicago Press.
Hayek, F. A. (1976). Law, Legislation and Liberty. University of Chicago Press.
Keynes, J. M. (1936). The General Theory of Employment, Interest and Money. Macmillan.
Mises, L. v. (1949). Human Action: A Treatise on Economics. Yale University Press.
OECD. (2021). Tax Morale: What Drives People and Businesses to Pay Tax? OECD Publishing.
Pareto, V. (1971). Manual of Political Economy. Augustus M. Kelley.
Platón. (2003). La República. Gredos.
Thaler, R. H., & Sunstein, C. R. (2008). Nudge: Improving Decisions About Health, Wealth, and Happiness. Yale University Press.
Paola Dos Santos
Investigadora – Magíster en Ciencias de la Educación
Asunción – Paraguay
Diciembre 2024
