De la libertad a la guillotina: un debate histórico en el salón de los pasos perdidos

Por: Paola Dos Santos

La revolución inglesa y francesa surgidas durante los siglos XVII y XVIII, respectivamente tuvieron una gran influencia histórica en las estructuras de gobierno posteriores al régimen absolutista que fueron derrocados mediante sus idearios políticos.

La revolución inglesa del siglo XVII en Inglaterra, también conocida como gloriosa, y la del siglo XVIII en Francia constituyen un importante hito en la historia de la humanidad, ya que las mismas dieron origen a importantes teorías políticas y sociales, las cuales influirían posteriormente en los idearios liberales como así también en la radicalización de movimientos sociales y el surgimiento del marxismo.

La revolución inglesa, sin embargo, es la que puede considerarse como la que ha pasado a la historia por su carácter pacífico y conservador, con el derrocamiento de Jacobo II luego de tres años de reinado turbulento, y que tuvo como una de las causas principales la prolongada alianza entre la burguesía y parte considerable de los grandes terratenientes, ya que desde el reinado de Enrique VIII existían relaciones de producción capitalista en el campo que beneficiaban a burgueses y terratenientes.

En esta revolución podemos nombrar a destacadas figuras. Una de las principales fue Oliver Cromwell, quien fue el jefe de la gran burguesía de esta revolución, quien al final obtuvo la victoria. La misma estaba marcada a la vez por un carácter religioso en donde si el luteranismo alemán se había convertido en un instrumento sumiso en las manos de los príncipes alemanes, el calvinismo había fundado una república en Holanda y fuertes partidos republicanos en Inglaterra y Escocia. El calvinismo con su doctrina era la expresión religiosa de predeterminación, que denotaba la impotencia de los hombres ante las leyes económicas objetivas y ante la necesidad económica que no debía depender de un individuo aislado.

También se puede nombrar a otros exponentes como Winstanley, Thomas Hobbes, John Locke, entre otros. Este último considerado como uno de los grandes pensadores políticos de la época, se lo aprecia a la vez como el padre del liberalismo por sostener que todo gobierno surge de un pacto o contrato revocable entre individuos, con el propósito de proteger la vida, la libertad y la propiedad de las personas, teniendo los signatarios el derecho a retirar su confianza al gobernante y rebelarse cuando éste no cumpla con su función.

Si tomamos las grandes líneas de desarrollo de la ideología antifeudal, en donde se encuentran las más precisas expresiones es en el periodo de la ilustración francesa. Bajo esta denominación se agruparon los pensadores que formularon los principios del gobierno del pueblo y tanto en la política como en la religión se afirmó el valor absoluto de la experiencia y de la razón como opuestas a la fe ciega en la autoridad. 

A la par de los cambios que se establecieron en Inglaterra, surge la llamada monarquía parlamentaria en detrimento del régimen absolutista, que luego se garantiza en la declaración de derechos humanos asumiendo al poder parlamentario sobre el soberano y el veto a los católicos para el ascenso al trono y posiciones privilegiadas.

Cien años después, la revolución francesa será impulsada por la burguesía teniendo como objetivo limitar el poder del rey. En Francia el movimiento ostenta un carácter ateo y revolucionario mucho más acentuado, de hecho, esta revolución no tuvo un carácter pacífico como la inglesa y muchos referentes tildados de traidores al igual que creyentes, y el mismo Rey Luis XVI y la reina María Antonieta, fueron condenados a muerte en la guillotina. Por otra parte, las desigualdades sociales conducen a una serie de revueltas e insurrecciones que en el siglo XVII se extienden desde 1624 a 1652 después de que la burguesía traiciona al pueblo de París en el levantamiento de la Fronda.

Las ideas de la ilustración fueron fundamentales para pensadores como: Pierre Gasendi, Cyrano de Bergerac, Jean Baptiste Moliere, Pierre Bayle, todos librepensadores y ateos que influyeron en las condiciones y en el pensamiento del siglo XVIII. Otros pensadores que podemos citar cuyas actuaciones fueron trascendentales en estos eventos son Luis de Secondant, Voltaire, Montesquieu, Holbach y Rousseau. Este último ocupa un lugar especial entre los pensadores del siglo XVIII y es considerado fundador de la sociología junto a Montesquieu, solo que él se convierte en un referente del cambio y no del orden social, por lo que su doctrina social y política tiene un carácter mucho más revolucionario. Rousseau en sus turbulentas relaciones con Ginebra, comienza a desarrollar un activismo político en Francia, en donde sus obras “El Emilio” y “El Contrato Social” comienzan a tener influencias en los pensamientos de la época.

La oscura historia de la Revolución Francesa se encuentra manchada con sangre. Aparte de los reyes, algunos de los personajes que pasaron por la guillotina francesa fueron: Nicolas Jaques Pelletier (tras un asesinato en París en 1791), Charlotte Corday (una de las mujeres importantes de la revolución francesa que asesinó al activista Jean –Paul Marat), Maximilien Robespierre (a quien su misma tiranía lo condenó a la guillotina), Louis de Saint-Just (mano derecha de Robespierre y conocido como el “ángel del terror”), Georges – Jacques Danton (otro destacado personaje de la revolución francesa), Claude Fauchet (sacerdote con un papel muy importante durante dicha coyuntura), Antoine – Laurent de Lavoisier (considerado uno de los científicos más importantes de la historia), Jacques – René Hébert (editor del periódico local “Le Père Duchesne”, conocido como el vocero de la guillotina porque su pluma había condenado a la muerte a muchos), y la lista podría extenderse aún más.

Hubo un protagonista de quien no se comenta mucho excepto por sus historias lujuriosas: el Marqués de Sade, quien supo aprovechar la situación usando de altavoz un tubo y se dirigió a las multitudes aglomeradas fuera del lugar a través de su ventana, afirmando que los prisioneros estaban siendo asesinados y que se les cortaba el cuello, argumento totalmente falso. Pudo salvar su cabeza ya que fue trasladado al manicomio de Cherenton y luego fue puesto en libertad gracias a un decreto de la Asamblea Revolucionaria que abolía las “lettres de cachet” Han pasado tres siglos y las estrategias de los mini generadores de caos siguen siendo las mismas solo que ahora es en el nombre de la democracia.

En el año 2018 se inicia una investigación por encargo del administrador de la capilla Expiatoria en París, la cual fue construida por el arquitecto francés Pierre-François-Léonard Fontaine, en el solar en donde funcionaba el cementerio de Magdalena hasta 1794. Como resultado de esta investigación en junio del 2020, se produce el hallazgo de alrededor de 500 restos humanos que fueron ejecutados en la guillotina del terror de la Place de la Concorde durante la revolución francesa, según los arqueólogos encargados del estudio. Entre estos restos posiblemente se encontraría el del mismo Robespierre.

La ideología de aquellos hombres de la ilustración francesa se estructura bajo la influencia de la evolución del pensamiento social en ese país y la vigorosa influencia de la revolución y la ciencia en Holanda e Inglaterra.  Ambas revoluciones han marcado un proceso histórico fundamental para el nacimiento de ideas y pensamientos políticos, sociales y económicos que aún se debaten en el salón de los pasos perdidos desde todas las perspectivas ideológicas, hijas de estas revoluciones.

Msc. Paola Dos Santos
Socia del Club de la Libertad

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.