Henry Stuart Hazlitt ejemplo e inspiración de vida.

Hace 126 años, un 28 de noviembre de 1894 nacía Henry Stuart Hazlitt en Filadelfia. Reconocido autor, editor, periodista, crítico literario, filósofo, economista, intelectual público dentro de la Escuela Austríaca, caracterizado por escribir artículos conmovedores, provocativos y a su vez académicos. Su portfolio está compuesto por una novela, un diálogo a tres bandas sobre crítica literaria, dos tratados sobre economía y filosofía moral, varios volúmenes editados, otros dieciséis libros e innumerables capítulos de libros, artículos, comentarios y reseñas. Una vez estimó que había escrito 10 millones de palabras y que sus obras coleccionadas llegarían a 150 volúmenes. Entre sus obras más conocidas nos encontramos con “La economía en una lección” (1946), que es destacada como una de las mejores introducciones a la economía y donde el autor detecta a través de una única lección desarrollada en áreas de polémica los sofismas económicos que se habían dispersado en aquella época y que hoy, lamentablemente, siguen en pie. Su crítica a Keynes, The Failure of the “New Economics” (1959), y su explicación de la filosofía moral, The foundations of morality (1964), son valiosas contribuciones al conocimiento y la comprensión, a la teoría económica y a los principios de la cooperación social.
La infancia de Henry no fue fácil, su padre falleció cuando era bebé, esto fue causante de la poca estabilidad económica que tenía su familia, por lo cual desde los 6 años fue a un internado, el Girard College, para niños de familias monoparentales y bajos ingresos. Al cumplir los 9 años su madre se vuelve a casar y se mudan a Brooklyn donde asistió a escuelas públicas. Cuando terminó la secundaria fue al City College de la ciudad de Nueva York en horario nocturno, el cual le permitía tiempo disponible en el día para trabajar, pero se vio obligado a abandonar sus estudios al cabo de unos meses. Su padrastro había muerto y tenía que mantener a su madre viuda.
En una entrevista relató que él no se consideraba una persona habilidosa, pero al haber libre mercado y al no existir el salario mínimo ni una asistencia social sistemática, todas las mañanas leía el Times y encontraba un trabajo nuevo, quizás lo despedían cada una semana pero aquello le permitía aumentar su experiencia, empezar a trabajar en sus habilidades y ganar 5 dólares semanales.
A sus 20 años consiguió un trabajo en el The Wall Street Journal como taquígrafo. Estaba enfocado en que debía dedicarse a ser periodista porque era la única manera que tenía para dedicarse a lo que era bueno y le apasionaba: escribir.
Un libro titulado The Work of Wall Street le hizo darse cuenta de la importancia de la economía y el razonamiento filosófico. A partir de entonces leyó con un propósito: concentrarse en la economía. Cuando se encuentra con el libro The Common Sense of Political Economy (1910) de Philip H. Wicksteed empieza a dar forma a su desarrollo intelectual y esto lo llevó a una comprensión firme de las operaciones del mercado y de la teoría de la utilidad marginal de la economía.
A la edad de 22 años publicó su primer libro “Thinking as a Science”, el cual pasó primero por cinco rechazos y un amigo insistió para que lo enviara una vez más, resultando aceptado.
Todos los que hemos leído las obras de este gran autor nos hemos dado cuenta de la particularidad que tienen, él lo resumió de esta manera «Apunta primero a las cualidades esenciales: coherencia, claridad, precisión, sencillez y brevedad. La eufonía y el ritmo también son deseables, pero son como el roce final en un mueble fino – los toques finales sólo se justifican si la pieza está bien hecha».
Podríamos escribir largas páginas sobre la vida y obra de Henry Hazlitt. En sus 98 años de vida realizó aportes valiosos y fundamentales -tanto en cantidad como en calidad- en beneficio a las ideas de la Libertad. Personalmente es un ejemplo a seguir, más allá de sus acciones y libros que nos dejan extraordinarias enseñanzas, su vida como tal sirve de gran inspiración. Demostró cómo, a pesar de las circunstancias dadas en su vida, con ambición, trabajo, dedicación y metas claras se puede llegar tan lejos como uno mismo lo desee. Fue verdaderamente fiel a sus principios y valores al negar ceder a la presión de los editores para que cambie su punto de vista, a pesar de que como consecuencia fue excluído de trabajos importantes. Hazlitt rompió con todos los estereotipos y no se dejó embaucar por las falacias socialistas que pudieran haberlo limitado a vivir en la pobreza. No tener título universitario no definió su capacidad intelectual ni su éxito. Él se instruyó por cuenta propia y esculpió su vida en torno a sus sueños, llegando así a ser recordado como una de las personas más influyentes en el ámbito económico y filosófico luego de 27 años de su muerte y, dado por seguro, su influencia permanecerá por muchos años más.

Fuentes:
Prólogo del libro: “La Economía en una lección”
https://mises.org/es/library/un-hombre-para-muchas-epocas

https://capitalismo.ufm.edu/MuseoVirtual/henry-hazlitt/

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