Mercado Libre vs sindicalismo argentino. Innovación vs barbarie

Por: Pablo Lisandro Benítez Ibalo

Mercado libre es la empresa de e-commerce  por excelencia de la República Argentina. La compañía tuvo un crecimiento del volumen bruto de operaciones de mercancías en torno al 73% sólo en el mes de abril, producto del confinamiento de la población por la crisis mundial del covid-19. La consecuencia de esto es que pasó de tener un valor de cotización total en mayo de 40.000 millones de dólares a 50.000 millones, convirtiendo al gigante innovador argentino en la empresa con mayor valor de la historia de nuestro país. Su actividad es simple, a través de una computadora o un teléfono celular, conecta a productores y comerciantes de toda clase de productos con millones de consumidores a un muy bajo o nulo costo. Sin dudas la empresa realiza un gran servicio a la comunidad, a través de acercar productos diversos de diferentes regiones de América a distintos precios a toda la comunidad.

Ahora bien la plataforma virtual, que cumplirá 21 años el próximo 8 de Agosto, se enfrenta a una de las instituciones más oscuras y retrógradas, responsable de que miles de argentinos sufran del enorme desempleo y de la poca capacidad del sector privado de contratar trabajadores, el sindicalismo argentino. El gremio de camioneros liderados por Hugo y Pablo Moyano, se convirtió en uno de los más grandes e importantes del país. Si bien su objetivo es representar y defender a los trabajadores, no siempre lo hicieron mediante maniobras legales. Su habitual proceder se basa en el apriete y la extorsión de empresarios, o el bloqueo ilegal de las actividades de las empresas a través de la colocación de camiones en las salidas o entradas, bloqueando los accesos y haciendo imposible el desarrollo de actividades, hasta no obtener otra cosa que encarecer para los empresarios la contratación de la mano de obra, con la consiguiente excusa de que los empleados no tienen los derechos laborales básicos. Todo esto sumado a las leyes laborales poco flexibles, la consecuencia inmediata es el poco incentivo de las empresas a invertir explicando las altas tasas de desempleo estructural que vivió nuestro país durante décadas, en donde es cada vez más difícil para los desempleados conseguir trabajo.

El pasado jueves 16 de julio la empresa liderada por Marcos Galperin, sufrió el bloqueo en 5 centros de distribución en la ciudad de Buenos Aires y en otros puntos en provincia, con la idea de reafiliar a 1300 empleados de logística de Mercado Libre a su sindicato. Lógicamente los usuarios del servicio se vieron afectados por la medida ya que no pudieron recibir el artículo comprado vía online. Ahora el problema es que los empleados de logística ya se encuentran afiliados a la Unión de Trabajadores de Carga y Descarga. Entonces ¿por qué la medida de camioneros si la gran mayoría de los empleados ya están afiliados a un gremio? Los afiliados constituyen un verdadero botín para los gremios, porque incrementan sus ingresos producto de los aportes patronales y de los propios empleados, que no siempre van a beneficios de los empleados sino que aprovechan los líderes gremialistas para beneficio propio, convirtiendo al sindicalismo argentino en un negocio rentable.

Estos líderes sindicales son verdaderos multimillonarios, tal es así que si una auditoría llegará a investigar el origen de su patrimonio es probable que ninguno pase la prueba.

Entonces ¿por qué en Argentina este sindicalismo es una norma? Porque es funcional a los gobiernos nacionales, y también porque las leyes sindicales actuales pertenecieron a una etapa anterior a la segunda guerra mundial, donde se decía (a veces erróneamente) que el trabajador era víctima de un sistema injusto de maltrato laboral y sueldos bajos. Pero esa nunca fue la realidad y menos ahora. Por lo tanto lo que ocurre con mercado libre es la norma de un país que perdió sentido común hace bastante tiempo, permitiendo que sindicalistas actúen como bandas de criminales, destruyendo fuentes de trabajo y negando el libre desarrollo de las pymes que de por si se encuentran muy golpeadas.

Será de suma importancia terminar con las arcaicas leyes laborales y permitir que empresas genuinas, como mercado libre, sean el ejemplo de innovación, creatividad, fuentes de generación de trabajo y de facilitar la vida de los ciudadanos.

Hasta que la sociedad no se de cuenta que el sindicalismo argentino no es un beneficio para nadie, los problemas laborales para la sociedad estarán siempre presentes. Por eso es tiempo de dar el salto de calidad y dejar atrás esta realidad que de nada le sirve a la gente que solo quiere trabajar.

Pablo Lisandro Benítez Ibalo
Fundación Club de la Libertad

 

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