BALANCE DE LA FUNDACIÓN CLUB DE LA LIBERTAD

Superando nuestras propias expectativas

Por Alberto Medina Méndez.

Culmina un año insólito y es tiempo de hacer el balance. Ha sido muy intenso y repleto de sensaciones. En algún instante identificamos el rumbo y pudimos recorrerlo con resultados mas que reveladores.

 

Cuando soñábamos en diciembre de 2019 con el plan de acción que desarrollaríamos luego imaginábamos un gran despliegue de reuniones presenciales que pudieran ser mucho mejores que las anteriores.

 

Desde esa perspectiva, todas las energías se depositarían en permitir que las marcas alcanzadas desde el nacimiento de la Fundación hasta aquí pudieran ser indiscutiblemente rebasadas.

 

El inicio del año fue, como sucede habitualmente, a todo vapor con la invitación a la emblemática conferencia aniversario del mes de febrero de la mano de tres oradores de gran nivel, ocasión en la que el salón se llenó como tantas otras veces. Con semejante arranque el entusiasmo de los equipos de voluntarios se acrecentó y los variados proyectos anhelados tomaron mayor dimensión.

 

La irrupción de la pandemia a mediados de marzo paralizó al planeta y la batalla cultural sintió ese cimbronazo. Lejos de intimidarnos una reunión de Directorio dio el puntapié inicial para girar hacia el renovado paradigma.

 

A partir de allí llegó lo virtual y el CLUB DE LA LIBERTAD, aprovechó todas las opciones disponibles que aparecieron para demostrar no solo que estaba dispuesto a continuar con su cometido, sino que a la hora de la difusión de las ideas no teníamos derecho a tomarnos un descanso.

 

Nacieron en ese entonces dos ciclos de entrevistas diarias utilizando los “vivos” de Instagram. Perspectiva Joven fue el espacio creado para que las nuevas generaciones de voluntarios de la institución se encontraran con sus pares de otras latitudes analizando lo que estaba ocurriendo. Conversando con el Club fue el ámbito en el que, cada noche, los directivos de esta organización pudieron dialogar con reconocidas personalidades.

 

Los tradicionales programas se reconvirtieron al flamante formato. Zoom fue la plataforma seleccionada para concretar semana a semana, casi todos los días, desayunos de coyuntura, conferencias exclusivas, eventos colaborativos, debates abiertos, homenajes, presentación de índices, de libros, ciclos de lectura y charlas sobre tópicos muy específicos.

 

La grilla de actividades se vio colmada rápidamente ofreciendo a la sociedad una enorme diversidad de alternativas temáticas, con dinámicas diferentes y siempre adaptadas a las circunstancias que planteaba el contexto.

 

Las rutinas se fueron conformando a medida que pasaban las semanas. Velozmente fue tomando forma y la Fundación descubrió así decenas de posibilidades para cumplimentar sus objetivos esenciales.

 

No solo no menguaron las fuerzas, sino que el ánimo se acrecentó dando paso a originales creaciones. Eventos inéditos, novedosos ciclos, programas innovadores fueron solamente una parte de esta etapa tan singular.

 

Un organigrama increíblemente permitió estructurar la tarea de los colaboradores. 4 Secretarías que administraron 37 equipos de trabajo permitieron que mas de 80 voluntarios desplegaran sus talentos para darle forma a un asombroso esquema, absolutamente único en su especie.

 

El crecimiento significativo de las redes sociales institucionales fue evidente. Instagram, Facebook, Twitter sentaron las bases para que después el canal de You Tube y Spotify se sumaran en esta carrera por aumentar el impacto de lo que se hace a diario.

 

Durante este 2020 dieron a luz el Primer Seminario sobre Libertad de Expresión y también la primera edición de la Feria del Libro. Ambas utopías debutaron con excelentes resultados tanto en lo que respecta a la calidad de los expositores y los contenidos, como en lo que hace a la convocatoria.

 

Pero también continuamos con los clásicos. El Cuarto Encuentro Regional del Jóvenes Liberales tuvo un éxito impensado, con presencias internacionales diversas, la totalidad de los ponentes fueron menores de 35 años y las deliberaciones grupales enriquecieron una cautivadora mecánica.

 

El broche de oro lo aportó el Séptimo Congreso de Economía Regional. La calidad de la doble jornada, su intensidad horaria, el nivel académico de los conferencistas y la modalidad de diálogos en paneles permitieron reunir a un selecto grupo de referentes del mundo intelectual, político y empresario.

 

La integración del Club a nivel nacional e internacional capitalizando su participación en diferentes redes de think tanks abrió las puertas habilitando chances de capacitación y profesionalización en asuntos puntuales.

 

Ha sido un año muy especial. Los objetivos fueron logrados con creces. Estamos muy satisfechos con lo realizado y además comprometidos a mejorar cada actividad que hemos llevado adelante.

 

La meta ahora será perfeccionar lo que hacemos, aprovechar al máximo la experiencia de estos meses para transitar un futuro diferente y encarar adicionalmente nuevos desafíos.

 

Tenemos mucho que agradecer. A los voluntarios, a los coordinadores y secretarios, a los directores, a las decenas de instituciones nacionales e internacionales que interactuaron con nosotros, a los socios del Club que apoyaron en todo momento y a los amigos, esos anónimos defensores de la libertad que contribuyen con su presencia, aportes, sugerencias y criticas permitiendo que intentemos ofrecer la mejor versión de este sueño.

 

Cuando todo parecía desmoronarse, tuvimos la convicción de continuar por esta senda, nos adaptamos activamente frente a los dilemas del momento, fuimos agiles, tuvimos proactividad y logramos finalmente superar nuestras propias expectativas.

Viva la Libertad !!!!!!

Alberto Medina Méndez – Presidente de la Fundación Club de la Libertad. Corrientes – Capital.

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