Replanteo por el liderazgo opositor en Argentina Por José Eduardo Carballo Sawula.

Mucho se viene hablando sobre la posibilidad de que Mauricio Macri sea el líder de la oposición luego de que deje el poder el 10 de diciembre.

Incluso el propio Macri ha manifestado su intención de seguir en el escenario político, a tal punto que ya se organiza una marcha de apoyo para el 07 de diciembre.

En los países con democracia madura (p.e. el caso EEUU) es costumbre inalterable que el Presidente saliente no tenga injerencias en la vida política, sobre todo evitan hacer declaraciones públicas en aras de permitir al Presidente en ejercicio, que gobierne.

Jamás, en los últimos tiempos, hemos escuchado a Barak Obama hacer críticas al Presidente D. Trump. George W. Bush nunca hizo declaraciones sobre la gestión de B. Obama, así para atrás.

Otra es la situación en nuestro país, en la política vernácula los ex presidentes hasta la fecha, con excepción del caso Duhalde, De la Rua y Alfonsín, el resto fueron por una banca en el Senado para ampararse en los fueros, pues se les ha iniciado investigaciones judiciales por causas de corrupción.

El papel que pretende Macri de liderar la oposición es muy poco sostenible por algunas razones.

En primer término no ocupará una función electiva que le permita tener protagonismo dentro del Congreso.

En segundo término no podrá hablar como opositor en materia económica, pues es una asignatura que ha fracasado durante su gestión.

En tercer lugar, no es solo de Macri el 40% de los votos obtenidos en las últimas elecciones generales, pues, no olvidemos que Juntos por el Cambio ha sido una coalición del PRO, UCR, CC, y un sector del peronismo y esos partidos políticos tienen referentes fuertes en el Congreso, caso Cornejo, Negri, entre otros.

Si bien el escenario político es muy incierto, resulta difícil pensar que Mauricio Macri, luego de dejar la Presidencia asuma el rol de opositor.

Puede sin dudas dar conferencias, armar fundaciones, preparar líderes, pero sostener un poder político opositor, creo muy difícil, incluso sus fieles soldados como Rodríguez Larreta y María E. Vidal ya le están haciendo un vacío dentro del PRO.

El liderazgo sin dudas ocupará aquel que demuestre suficientes cualidades, entienda y sepa leer la demanda de la gente y lo canalice, consiga una exposición pública suficiente y logre una aceptación social como referente.

El tiempo irá acomodando y abriendo camino al liderazgo opositor, por ahora es una novela con final abierto.

José Eduardo Carballo Sawula
Director de Juventud, Fundación Club de la Libertad.

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