La ley de aborto, ¿es constitucional?
Por Miguel Pacella (*) Después de una feroz campaña ideológica, de una cobertura (creo) sin precedentes en los medios…
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Por Alvaro Lataza (*) Introducción “Si una persona te clava un puñal por la espalda, debes desconfiar de su…
Por Diego Serrano Redonnet (*) El objeto de la presente conferencia es realizar una semblanza —de tipo introductorio— de…
Por Maffuche Santiago (*)
A pesar de que la evidencia empírica juzgue benevolente los datos de una economía libre, a pesar de que los datos que arrojásemos en una arenga estriben en una realidad beneficiosa, la izquierda, con sus repetidos fracasos anunciados de antemano con la lógica (y experiencia) que nos caracteriza como humanos, lleva la vanguardia en esta pugna cultural (y por ende política), que viene gestándose desde, por lo menos, el siglo pasado. La razón no es más que una simple resolución: estamos en un camino equívoco, un método que no tiene sus resultados esperados porque se lo aplica de forma perjudicial y parcial.