Fragmentación y disfuncionalidad de los Partidos Políticos

José Edgardo Carballo Sawula
Abogado

Sabemos que el art. 38 de la Constitución Nacional establece que los Partidos Políticos son instituciones fundamentales del sistema democrático …garantiza la representación de las minorías, la competencia para postulación de cargos públicos y difusión de ideas.

En suma, es la existencia de un espacio de libertad para el accionar partidario y de sus afiliados.

Sin embargo, en Argentina, asistimos a la desnaturalización de las organizaciones partidarias, en cuanto a su función representativa y de competencia política democrática, en particular, en la vida interna de las mismas.

En buena medida, como asociaciones intermedias entre el Estado y el individuo, como garantía de las libertades individuales, se perdió el debate de sus ideas y bases programáticas partidarias que lo originaron, tanto con otros partidos, como en el seno mismo de cada uno –a través de distintas corrientes intestinas-.

Así, los partidos políticos, tienen una matriz común – son “cerrados”- muestra de ello es la falta de internas partidarias en los últimos tiempos, tal como establece la Ley 23.298 y 26.571.

Se convirtieron en meros instrumentos electorales para “inscripción” de candidatos, y cuya vida y éxito electoral gira en derredor de “un líder carismático –caudillo-” que puede ser un efímero “atractivo” para el afiliado.

Tal es así que, en las elecciones del 2013 se notó una profunda ausencia de debates entre candidatos, sobre las cuestiones del cargo en disputa, recurriendo a una suerte de “tinelización de la política”.

Claro que en esta situación generalizada,  el afiliado (en su gran mayoría) olvida el sentido de pertenencia, de identidad partidaria y sus principios ideológicos, otrora, fuertemente arraigados.

En Argentina existen casi 700 Partidos Políticos, todos con fines tácticos y con vida en época de los comicios y  no se corresponde con la diversidad de opciones políticas o ideológicas que debieran ser la causa por la cual se crea un partido.

Giovanni Sartori ha recomendado que “el pluralismo presupone tolerancia…” esto nada más y nada menos significa que las internas partidarias deben generar la ética del respeto, entre perdedores y ganadores dentro de las distintas facciones internas, sin que se fagociten.

Pareciera que impera- ante la cantidad de “sellos” políticos, el pragmatismo de los partidos cerrados del “catch – all party” (partidos que lo agarra todo) que solo busca atraer electores ocasionales, de cualquier ideología, pues su aspiración es alcanzar el poder, sin  importar los costes políticos o ideológicos,  en una elección general, y sin contar, como dato importante, con una vida interna partidaria.

Recordemos que constitucionalmente los Partidos Políticos son instrumentos de una “Democracia Representativa y Republicana”, por lo que se debiera retomar el camino institucional partidario, la vida interna para elección de sus autoridades y candidatos (pluralismo), lo que, en efecto, fortalecerá sus “bases ideológicas y programáticas”.

Está en cada ciudadano recomponer la representación política, hoy en crisis, traducida en la dificultad de las agrupaciones políticas para agregar la necesaria discusión y articular los intereses sociales con sus bases ideológicas y programas de gobierno.

Abrir la vida interna, llevar adelante debates, propuestas programáticas de gobierno, lograr un sesgo horizontal, serían alguna de las cuestiones determinantes para el fortalecimiento y funcionamiento de los Partidos Políticos en Argentina.

Es imperiosa su necesaria recomposición para el fortalecimiento democrático y representativo de nuestro país.

Facebook: edgardo.sawula

 

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