La importancia de nuestra cultura en su día

Por Virginia Santos Domínguez

En conmemoración de la muerte de Ricardo Rojas, en 1957, durante el año 1982, un decreto presidencial instituyó que el 29 de julio se celebre el Día de la Cultura Nacional, en conmemoración de la muerte del escritor, político e historiador Ricardo Rojas. En su texto, el decreto rezaba que:

“La cultura, expresión esencial del hombre, define e identifica a los pueblos, los que trascienden merced al desarrollo, preservación y difusión de aquella. Es conveniente determinar un día en que deben especialmente recordarse los valores de nuestra cultura, día en que anualmente se pueda evaluar la labor realizada en el afianzamiento y promoción de la Cultura Nacional”

Así también, en el mismo decreto se explica por qué la elección de Rojas como figura a conmemorar:

“Ricardo Rojas representa muy singularmente, en su polifacética y honda personalidad intelectual, diversas manifestaciones culturales y encarna una preocupación argentina de preservar y difundir las características de la cultura nacional.”

 ¿Quién fue Ricardo Rojas? Nacido en Tucumán en 1882, fue un importante escritor argentino. Estudió en Santiago del Estero, cultivó el periodismo, ejerció la docencia como profesor de literatura castellana y fue rector de la Universidad de Buenos Aires (1926-1930); fue también el creador de la primera cátedra de Literatura Argentina y uno de los críticos académicos que intervino en la recuperación del Martín Fierro para la literatura nacional, un libro considerado de baja categoría para su época, y fue galardonado con el Premio Nacional de Literatura en 1923 por su ensayo “Historia de la literatura argentina” (Ensayo filosófico sobre la evolución de la cultura en el Plata, que cito más abajo). Hombre de ideas liberales y democráticas, conoció la persecución política (que le valió una etapa de confinamiento) y representó a su país como embajador en Perú (1955), tras lo cual unos años luego fallecería, el 29 de Julio de 1957.Como legado, dejó su casa, una interesante réplica de la Casa Histórica de Tucumán que está ubicada en el barrio de Palermo de la Ciudad de Buenos Aires, hoy un museo e instituto de investigaciones culturales.

En sus escritos, Rojas intentó describir a la cultura del país austral como una amalgama de las tradiciones populares indígenas y las tradiciones que poseían los inmigrantes de la época. El historiador escribió su obra en una sociedad que estaba en plena transformación y con un Estado recientemente consolidado, que buscaba insertarse en el mercado internacional, y como parte de ello fomentó la inmigración dada la necesidad de mano de obra. La fuerte llegada de inmigrantes al país trajo como resultado profundas transformaciones económicas, culturales y sociales.

La influencia de Rojas fue en las nuevas generaciones argentinas, donde es indudable y fecunda. Como intelectual multifacético, marcó el agotamiento del modelo cultural de su generación y postuló una profunda renovación nacional. Su aporte es de incalculable relevancia a la hora de reivindicar la identidad de la nación y la inclusión de la cultura sobre todo proveniente del interior del país. Su labor para considerar la cultura nacional de manera más amplia postuló una nueva visión de lo nacional, por lo que se dedicaría toda su vida a enaltecer el teatro y la literatura nacional argentina. Así mismo, lo afirma en su obra “La Historia de la literatura argentina”, al decir que:

“La argentinidad está constituida por un territorio, por un pueblo, por un estado, por un idioma, por un ideal que tiende cada día a definirse mejor. Ahora mismo, con estas breves páginas, estamos tratando de definirlo”

Néstor García Canclini, antropólogo argentino-mexicano, dice que: “Bajo el nombre de cultura se colocan realidades muy diversas. El lenguaje popular lo usa de un modo, la filosofía de otro y en las ciencias sociales se pueden encontrar múltiples definiciones. […] no todos entienden lo mismo al referirse a esa palabra. Se ha dicho que incluye el conjunto de lo creado por los hombres: la totalidad de las capacidades y hábitos adquiridos por el hombre como miembro de la sociedad.” Es por esto que la cultura puede ser entendida como un entramado de significados e interpretaciones construidas socialmente para entender y tener una visión del mundo, pero que también son determinantes en la forma de actuar. Cada cosa que existe en nuestro entendimiento cuenta con un significado otorgado por los sujetos pertenecientes a una comunidad determinada. De esta manera, una acción dada podría contar con significados diferentes en lugares distintos y entre personas inmersas en contextos culturales distintos o, se podría decir, con telarañas de significados distintos. Por tanto la Cultura nos integra, nos identifica como comunidad ya que esta nos hace únicos.

 

Virginia Santos Domínguez
Estudiante de Letras
Colaboradora del Club de la Libertad

 

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