Weber y Spencer, 2 sociólogos homenajeados

El pasado sábado 25 de abril de 2020 el Club de la Libertad a través de videoconferencia llevó a cabo el homenaje número doce del año. En esta ocasión la temática fue el individualismo y el estatismo. Para entender mejor estas nociones homenajeamos a dos referentes ejemplares de la sociología; Max Weber y Herbert Spencer. Tuvimos como disertantes a tres miembros del club: Marcos Niveyro, coordinador del equipo de Homenajes, Jessica Fernández, presidente de la fundación Libres Para Elegir y Andrés Salvador, abogado y profesor en UCES y en UNNE. También colaborador del Club de la Libertad.   

Max Weber y Herbert Spencer, personajes paradigmáticos si los hay, fueron los precursores de ideas que hoy están muy devaluadas, al menos eso se ve más en el caso de Spencer y no así en el de Weber muy vanagloriado por la izquierda. Pero esto es común en esa ala política. Basta con ver como el progresismo de izquierda tomo la paradoja de la tolerancia de Popper para construir un discurso antiliberal. Pero nada más alejado de la realidad, Popper les habría aplicado su paradoja a ellos. Pero en fin, no eh de hablar de Popper en este apartado, más bien de las ideas que se difundieron en el pasado evento sobre Weber y Spencer.

En rigor, Herbert Spencer:

En 1851 Herbert Spencer publicó un tratado llamado Estáticas Sociales, o las Condiciones Esenciales para Especificar la Felicidad Humana. Allí estableció y dejó claro el principio fundamental de que la sociedad debería organizarse sobre la base de la cooperación voluntaria, y  no sobre la base de la cooperación forzosa, ni bajo la amenaza de ésta. En una palabra, sentó el principio del individualismo frente al estatismo. Contempló la reducción del poder del estado sobre el individuo a un mínimo absoluto. Las intervenciones del estado sobre el individuo deberían estar limitadas a castigar aquellos crímenes contra la persona o la propiedad. A hacer cumplir las obligaciones de los contratos; y a hacer que la justicia sea barata y fácilmente accesible. Más allá, el estado no debería llegar,  todo lo que pueda hacer para promover el bienestar de la sociedad es por medio de estas intervenciones puramente negativas.  Desde 1851 hasta su muerte a fines de siglo, Spencer escribió ensayos ocasionales, en parte como una profecía de lo que pasaría como consecuencia de la sustitución del principio de cooperación forzada (principio estatista), por el principio de cooperación voluntaria (principio individualista). Él volvió a publicar cuatro de estos ensayos en 1884, bajo el titulo El Hombre Contra el Estado. Spencer muestra que el liberal primitivo (haciendo referencia al liberal anterior a su época) era usado para reducir el poder coercitivo del Estado sobre un ciudadano. Era usado para ampliar el margen de existencia dentro del cual el ciudadano pudiera ejercer y regular sus propias actividades tal como él creyera adecuado, libre de control o supervisión estatal. Spencer muestra, además, que como una cuestión de política práctica, el liberal primitivo procedió a la realización de sus objetivos mediante el método de la derogación. No creando nuevas leyes, sino derogando las antiguas. ES MUY IMPORTANTE RECORDAR ESTO. Dondequiera que el liberal veía una ley que ampliase el poder coercitivo del Estado sobre el ciudadano, proponía su derogación y dejaba su espacio en blanco.

Max Weber.

Padre de la sociología moderna para muchos y que por lo demás nadie afirma que Weber sea un liberal, más bien un intelectual respetado tanto por la izquierda como por la derecha.

Llego a decir en su obra, La ética protestante y el espíritu del Capitalismo, que “el capitalismo era el producto de una concepción del mundo, que se derivaba de la ética protestante, que santificaba al trabajo y que al mismo tiempo imponía un ascetismo bastante radical y que derivaba en una acumulación de capital, que se iba transfiriendo de generación en generación”. Fue una visión del mundo dijo él. Una ética, una filosofía, una religión básicamente con todo su conjunto de valores lo que tuvo el impacto según él de transformar el mundo haciendo que el capitalismo surgiera y él dice que la mentalidad tradicionalista (es un problema de mentalidad dice él), era hostil a la ética del trabajo. Incluso llegó a decir que en Suiza los cantones católicos tenían peor desempeño que los protestantes, peor desempeño económico. Ahora esto es importante tener en cuenta para saber dos cosas: una lo que pensaba del sistema de libre emprendimiento, como surgía básicamente y dos la conexión que establece entre trabajo y religión protestante.

En otra de sus magnas obras titulada El político y el científico” dedica a desarrollar una serie de cuestiones de importancia fundamental para entender el rol del Estado y el papel que juega la política. Define al Estado: “El estado es una comunidad humana que exitosamente – reclama para sí el legítimo uso de la fuerza dentro de un territorio…es una relación de hombres dominando a otros hombres mediante la violencia legítima – es decir, considerada legitima. Si el estado ha de existir, los dominados deben obedecer a la autoridad”. “La política como vocación” Es una comunidad humana afirma, no es una entelequia abstracta. Que reclama el uso de la violencia legítima o uso de la fuerza física dentro de un territorio. De hecho Weber dice, “es una relación de hombres dominando a otros hombres mediante la violencia considerada legitima”, es decir que nosotros aceptamos eso. Que nos cobre impuestos y que nos mande la policía si no cumplimos. Bien se puede plantear la dicotomía entre una mafia y el Estado. ¿Qué los diferencia? La legitimidad que uno tiene y el otro no. Además agrega, “si el estado ha de existir los dominados deben obedecer a la autoridad”, en el minuto que no obedecemos las leyes desaparece el estado. Y para que no desaparezca tiene la función coactiva que es el de imponernos por la violencia física, por la fuerza, la obediencia.

Por último, agradecemos a nuestros oradores por la esclarecedora exposición y su predisposición didáctica a responder las interrogantes que surgieron en la charla post-exposición. Y con ello agradecer también a quienes asistieron virtualmente al aventó ya que sumaron al debate con sus intervenciones.

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