¿Es la desigualdad un problema?

¿Es la desigualdad un problema?

Es muy común que se escuche tanto a políticos como a diferentes intelectuales afirmar que el mayor problema que enfrenta el país es la desigualdad, inclusive ya es el gran grueso de la sociedad el que inocentemente repite este garrafal error. Es moneda corriente que la gente se haga preguntas del estilo de ¿cómo puede ser que tal persona sea tan rica cuando hay tantas familias con hambre? O bien: ¿por qué son solo unos pocos los que concentran la mayor parte del capital?

Quiero imaginar que la inquietud real aquí es la pobreza de unos y no la riqueza de otros, y en ese sentido es correcto preguntarse cuál será la causa de la misma, pero aquellas interrogantes estaban muy mal encaminadas puesto que la existencia de un rico no solo no implica la existencia de un pobre sino que todo lo contrario: la riqueza de uno implica menos pobreza en otros por los empleos que crea y por los servicios que para obtenerla tuvo y tiene que brindar, los cuales si se está dispuesto a pagar por ellos de manera tal que el sujeto se volvió rico significa que le está facilitando la vida a la gente elevando su nivel de vida, ya que- en un marco de libertad económica- para que alguien ostente una gran fortuna no tiene otro camino para hacerlo más que el de satisfacer necesidades ajenas ya sea con la creación de bienes o con la prestación de servicios por los que el consumidor esté dispuesto a pagar.

Veamos el caso de Bill Gates. Su patrimonio actual es de 76.000 millones de dólares, siendo así el hombre más rico del mundo ¿pero fue a costa de los pobres que Bill Gates construyó su fortuna? Por supuesto que no. Hay que dejar en claro que la economía no es un juego de suma cero, que uno tenga mucho no quiere decir que esa diferencia es lo que le falta a otro. La riqueza se genera, se crea, por ejemplo este astuto magnate creó riqueza en donde antes no la había cuando fundó Microsoft, saciando de esta manera una necesidad en los consumidores antes insatisfecha. No nos arrebató nuestro dinero ni nos obligó a comprar algo que no queríamos, sus productos son comprados solo por quienes quieren hacerlo haciendo así que ambas partes ganen, por un lado él una determinada suma de dinero por producto y nosotros un producto que valoramos más que esa determinada suma de dinero, ya que de lo contrario no hubiéramos realizado intercambio alguno.

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